En un entorno económico cambiante, los préstamos personales se han convertido en una herramienta clave para impulsar proyectos y atender emergencias. Aunque las tasas pueden variar del 28% al 65% anual, elegir con criterio y planificación convierte ese recurso en un aliado poderoso.
Este artículo ofrece una visión detallada, con estadísticas actualizadas y consejos prácticos, para que aprendas a usar el crédito como palanca de crecimiento y no como carga financiera.
Para agosto de 2025, el saldo total de cartera de crédito personal en México alcanzó 320,300 millones de pesos, representando el 16.0% de todo el consumo financiado. Con 15.2 millones de préstamos activos, el crédito personal lideró el crecimiento con un 8% anual, superando al de tarjetas (7.2%) y al de nómina (4.9%).
En paralelo, la tasa de interés promedio bajó de 47.8% en febrero de 2023 a 42.01% en agosto de 2025, gracias a la reducción gradual de la tasa objetivo de Banxico. No obstante, para 2026 las tasas oscilan entre 28% y 65%, dependiendo del perfil del solicitante y del CAT (Costo Anual Total).
Contar con un préstamo personal bien elegido abre múltiples posibilidades. Entre los beneficios más relevantes destacan:
Sin embargo, un mal uso del crédito puede derivar en morosidad e intereses elevados. El índice de morosidad en créditos personales subió a 6.03%, el nivel más alto desde 2020.
Para evitar problemas financieros, considera estos consejos:
La diversificación de ofertas en 2025 permitió encontrar alternativas con condiciones atractivas. Algunos bancos destacaron por sus tasas competitivas:
De cara al 2026, el mercado de préstamos personales seguirá evolucionando. Se observa:
1. Digitalización creciente del proceso, con plataformas fintech captando clientes sub-bancarizados.
2. Mayor cautela de hogares y bancos, ante una inflación cercana al 4% y riesgos crediticios al alza.
3. Expansión internacional: América Latina proyecta un crecimiento anual del 15.5% en préstamos personales, impulsado por la confianza del consumidor en Brasil y Argentina.
Convertir un préstamo en una herramienta de éxito depende de tu planificación y disciplina. Sigue estos pasos:
Implementar estas prácticas no solo reduce costos financieros sino que también fortalece tu salud crediticia a largo plazo. De esta forma, podrás usar los préstamos personales como un motor para alcanzar metas de vida, desde emprender un negocio hasta planificar unas vacaciones soñadas.
Convertir sueños en realidades tangibles está al alcance de quienes emplean el crédito con inteligencia. Este instrumento no es un fin, sino un medio para materializar proyectos y superar imprevistos. Al mantener una gestión responsable, podrás maximizar tus oportunidades y caminar con firmeza hacia un futuro más próspero.
Referencias